Cambios en gobernanza de agua evitarían conflictos violentos

By Caterina Elizondo Lucci

[SAN JOSÉ] Cambios en la gobernanza y planificación de proyectos de desarrollo podrían reducir las posibilidades de tener situaciones conflictivas en proyectos de gestión de agua en Centroamérica, región con marcada desigualdad social y donde la disponibilidad del agua es variable.

Un estudio publicado en diciembre en la revista Local Environment sugiere incluir en los proyectos no solo cuestiones técnicas y económicas, sino también medidas de resolución de conflictos, para integrar objetivos de desarrollo con objetivos de sostenibilidad y equidad.

Las estrategias propuestas podrían ser un punto de partida para regiones rurales que se enfrentan al cambio climático, sequías, manejo de agua ineficiente y competencia por el agua para agricultura, turismo y expansión urbana.

“No todas las disputas son malas; algunas pueden desembocar en nuevas políticas de agua, innovación y nuevas colaboraciones entre distintos grupos”.

Chrisopher Kuzdas, Fondo de Defensa Ambiental

Christopher Kuzdas, investigador de la ONG Fondo de Defensa Ambiental y uno de los autores del estudio, comenta a SciDev.Net que los actores rurales de Centroamérica no siempre están representados en instituciones nacionales de manejo de agua, lo que provoca rupturas entre ambas partes. Esto puede provocar conflictos súbitos, o bien escalonados.

“No todas las disputas son malas; algunas pueden desembocar en nuevas políticas de agua, innovación y nuevas colaboraciones entre distintos grupos. La buena gobernanza del agua evita que los conflictos lleguen al daño, miedo e injusticia”, afirma Kuzdas.

El equipo de investigación analizó cinco conflictos por el agua en Guanacaste, Costa Rica,  provincia representativa de las zonas rurales del corredor seco del Pacífico de América Central, que incluye desde Guatemala hasta el norte de Panamá.

Los conflictos estudiados tienen en común la deficiente gobernanza del agua, que los autores definen como acciones colectivas orientadas hacia objetivos compartidos en la gestión de este recurso.

Hubo conflictos resueltos con éxito, y otros que escalaron hacia la violencia; los factores que determinaron esta intensidad fueron las confrontaciones y confianza entre actores locales y gobierno; el grado de aceptación o legitimidad de la información técnica de los proyectos; y la calidad y capacidades de los líderes a escala nacional y local.

“Encontramos que los lugares en donde los líderes estaban comprometidos con aprender e involucrarse en los proyectos, había mayor cooperación”, indica Kuzdas.

Xinia Campos, representante del Comité Asesor de Actores Locales de FuturAgua, en Nicoya (Guanacaste), explica a SciDev.Net que esta provincia además sufre por la cultura del desperdicio del agua y la falta de empoderamiento de las múltiples instituciones que gestionan allí el recurso hídrico. “Por eso FuturAgua provee de herramientas a los gobiernos locales y sus comunidades en la toma de decisiones sobre el uso y manejo del agua”, menciona.

Otras posibles estrategias incluidas en el estudio son institucionalizar la construcción de paz en procesos de toma de decisión; implementar medidas de transparencia y anticorrupción; compartir la autoridad; invertir en capital humano, liderazgo regional y capacidades de gobierno, así como respetar el papel de los líderes comunales.

Enlace al resumen del artículo (en inglés)

Este artículo fue publicado originalmente en SciDev.Net. Lea la versión original aquí.

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